La Educación española viene en ascenso
La lucha entre candidatos por la presidencia española sigue arrastrando temas polémicos sobre la mesa, hace unos días la propuesta del PSOE de implantar la distribución libre y gratuita del Anticonceptivo Oral de Emergencia causó cierta remoción en los puntos distintos de opinión y se generó toda una ola de criticas y apoyos por la medida, básicamente desde el punto de vista social y educativo. El tema de educación sigue siendo un tema importante para candidatear, uno de estancia obligatoria en los discursos populares si lo que se busca es conseguir mayores posibilidades de llegar a la presidencia.
Pero la educación en España se visto aligerada en sus percepciones por cada gobierno, siempre el de turno ha visto –y encontrado-, la mañosa manera de maquillarlo todo, desde las cifras que se derivan del nivel educativo, la calidad de la educación, el nivel de aprendizaje de los niños españoles hasta las campañas por una educación nacional. Desde el año 2000, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo económico ha venido desarrollando el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o PISA, el cual consiste en presentar un informe anual sobre el nivel educativo de varios países del mundo, el primer informe presentado por dicha entidad contó con el estudio y la participación de 30 países, el resultado del último informe contó con la participación de 56 países de todo el mundo, hecho que demuestra la importancia y la confianza administrada a dicho informe.
El informe PISA lo que calcula principalmente, es el grado de conocimiento de los jóvenes de 15 años de todos los países participantes, edad en la que en su mayoría ya se encuentran terminando la educación básica o elemental. Con los primeros resultados de este informe, muchos países quedaron sorprendidos al conocer datos y cifras que desdibujaban con notoriedad la realidad pintada por sus gobiernos, muchos países entendidos como desarrollados y con aparente nivel superlativo en lo que a educación se refiere, vieron sus proyecciones retrazadas, identificándose en muchos casos, una caída en el nivel de enseñaza. Estados Unidos por ejemplo, fue uno de los más golpeados con el informe PISA, que demostró el descenso de la calidad de educación en los norteamericanos, la pérdida de brillantez en los alumnos y el aumento del nivel promedio no destacable.
Según apreciaciones del grupo de investigadores encargados de llevar acabo el informe PISA, la educación española ha venido demostrando un respetable índice de subida en lo que respecta a la calidad educativa, lo que no quiere decir que se posicione todavía entre los niveles más altos, según estas apreciaciones, a España todavía le falta mucho por trabajar para que los índices educativos se eleven a un nivel respetable, la evolución del sistema educativo en los últimos 20 años a sido positiva, pero falta aún que el gobierno dedique con mayor entereza sus posibilidades para que las instituciones educativas maximicen la calidad educativa. Las nuevas propuestas para las elecciones apuntan en su mayoría a elevar el presupuesto destinado a la educación española, todos refieren a que la necesidad de incrementar la posibilidad de gasto para la educación, ampliará consecuentemente la capacidad de mejora del proceso educativo. Se equivocan, el presupuesto es un factor importante, pero no determinante, es necesario mayor predicción en el intento por desglosar el problema.